Adiós a los fallos de inyección en tu maxiscooter
Cuando el motor de tu moto comienza a dar tirones en bajas revoluciones o notas un aumento injustificado en el consumo de gasolina, el culpable suele ser un componente de medición desgastado. El sensor de O2 para T-MAX 530 y 560 soluciona de raíz estos problemas de inyección inestable. Al sustituir la pieza defectuosa por este recambio con referencia BC3-8592A-10-00, la unidad de control del motor recupera la capacidad de ajustar la mezcla de aire y combustible en tiempo real, devolviendo la suavidad original a tu conducción.
Restauración del rendimiento original
Una lectura limpia de los gases de escape es la clave para que el motor rinda al máximo de su capacidad sin ahogamientos mecánicos.
El desgaste natural por hollín y calor residual anula la sensibilidad de los componentes antiguos, provocando que la moto funcione en modo de emergencia o con mezclas demasiado ricas. Al instalar este repuesto específico, el flujo de potencia se vuelve constante, ideal para quienes utilizan la moto a diario para ir al trabajo o para escapadas de fin de semana por puertos de montaña, donde se necesita una respuesta inmediata al abrir el puño de gas.
Ficha técnica del producto
- Referencia de fábrica: BC3-8592A-10-00
- Modelos de aplicación: T-MAX 530 SX / DX (17-19) y T-MAX 560 (2020)
- Material del cuerpo: Acero inoxidable de alta resistencia térmica
- Función: Medición de gases de escape y regulación de inyección