Ingeniería italiana para configuraciones múltiples de cámara
El valor de una producción radica en la fiabilidad de sus soportes. El Brazo doble Manfrotto 131D ha sido forjado con metales seleccionados para ofrecer una rigidez estructural inalterable frente al paso del tiempo. Su superficie plateada anodizada resiste los entornos de trabajo más exigentes, garantizando que sus dos rótulas permanezcan alineadas.
Construcción geométrica libre de flexión
Cuando se montan equipos ópticos pesados, cualquier milímetro de flexión destruye la nitidez. Este brazo horizontal contrarresta la torsión mediante un chasis tubular macizo:
- Material de grado superior: Aluminio de alta densidad que absorbe los micro-impactos del entorno.
- Acabado anti-reflejos: La pintura plateada metalizada evita rebotes lumínicos indeseados hacia el objetivo.
- Mecanizado de precisión: Roscas interiores perfectas que evitan el desgaste por montaje y desmontaje diario.
Un componente de nivel superior destinado a fotógrafos que consideran la estabilidad un factor no negociable en sus imágenes.