El arte de medir con limpieza absoluta
Olvídate de las manchas y el desperdicio de insumos en tu estación de trabajo. Los cilindros graduados de plástico incorporan un práctico vertedor fácil de usar que canaliza el flujo de forma uniforme. Esto se traduce en transferencias limpias de líquidos hacia otros recipientes, ahorrando tiempo y manteniendo tu espacio impecable.
La combinación perfecta entre una base firme que evita accidentes y marcas de graduación de alta visibilidad.
Dosificación al milímetro
Gracias a los goteros complementarios, puedes realizar ajustes finos volumen por volumen. Ya sea midiendo esencias culinarias o reactivos químicos, la estabilidad del cilindro te permite trabajar con las manos libres y con total tranquilidad. Su material plástico garantiza durabilidad frente a caídas imprevistas.