La transformación de una buhardilla fría en un espacio habitable
Durante años, el piso superior de la casa permaneció inutilizado debido a las temperaturas extremas del verano y las humedades del invierno. Todo cambió al introducir el rollo de lámina aislante de doble burbuja. Este material ligero se convirtió en la salvación estructural para un espacio que antes se consideraba perdido.
El viaje hacia un aislamiento sin fisuras
El proceso comenzó cubriendo los techos inclinados con los 15 metros cuadrados de este compuesto reflectante. A medida que se desplegaba la barrera de vapor, el ambiente húmedo y gélido desaparecía, dando paso a una atmósfera seca y agradable, protegida contra las inclemencias del tiempo exterior.
Detalles del material que marcaron la diferencia
| Longitud del Rollo | 15 metros lineales |
| Ancho del Rollo | 1 metro |
| Protección Humedad | Bloqueo total de vapor |
| Protección Térmica | Reflexión por doble cara |
Gracias a la flexibilidad de la lámina de burbujas, las esquinas difíciles y los encuentros con las vigas se sellaron a la perfección, eliminando de raíz los molestos puentes térmicos que arruinaban el confort del hogar.