¿Buscas una forma de cubrir tus ventanas sin tapar la luz del sol ni recargar el espacio? Estas cortinas de taberna resuelven la necesidad de intimidad en plantas bajas o cocinas que dan a la calle. Su altura de 40 cm cubre la sección necesaria del cristal, permitiéndote ver el exterior mientras mantienes el interior resguardado de miradas ajenas.
El equilibrio perfecto entre funcionalidad y decoración campestre para hogares actuales.
Su generoso ancho de 300 cm facilita una colocación fruncida muy vistosa, ideal para disimular marcos antiguos o dar volumen a ventanas desnudas de salas de estar y comedores. El tejido de algodón con encaje aporta frescura, ligereza y una caída natural que transforma por completo la percepción visual de tus estancias habitualmente más concurridas.